domingo, 31 de agosto de 2008



Entre humo de cigarro, entre botellas
y eléctricos sonidos de guitarras
entre un yo quiero ser y un sin embargo.
Un hombre febril sus sueños guarda.

Lanza la batería su piedra al viento,
el bajo tiene muy alto el volumen,
y el hombre esconde en su mirada
gritos de libertad que no sucumben

ante la necedad infame del cobarde
que prefiere tener pájaro en mano
que ver a mil en el cielo volando.

Quiero embriagarme con usted de vida,
La misma necedad también nos guía
a seguir por la libre, así, nomás andando.

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